martes, 9 de agosto de 2016

Sobre las armas nucleares y otros demonios


MSc Enrique R. Martínez Díaz, 
CIPI

En estos días, 6 y 9 de Agosto, para ser más exactos, se conmemoran o se recuerdan los lanzamientos de bombas atómicas por la Fuerza Aérea norteamericana contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki,  el año 1945. Según algunas fuentes, para fines de 1946 cerca de 250 mil personas (la inmensa mayoría personal civil, incluyendo niños, mujeres y ancianos), habían fallecido a consecuencia de ese letal bombardeo, de ellas, aproximadamente la mitad fallecieron instantáneamente. Los relatos que se han ofrecido sobre los terribles sufrimientos de las personas que fallecieron posteriormente a los lanzamientos de las bombas son estremecedores.

Es conocida la argumentación esgrimida por el entonces presidente norteamericano Harry S. Truman y sus asesores militares, de que tal decisión se tomó en aras de evitar más muertes norteamericanas en una eventual invasión de Japón, a fin de concluir  la Segunda Guerra Mundial en su escenario asiático; es difícil dejar de ponerse a pensar por qué, en lugar de lanzar tales artefactos sobre dos ciudades en las cuales apenas habían fuerzas militares japonesas emplazadas, las mismas no se emplearon contra agrupaciones de tropas, las cuales eran aun importantes en ese momento de la guerra, dentro del territorio japonés, si ese era el objetivo. Especular actualmente cuanto hubiera podido resistir el Japón militarista bloqueado aéreo y navalmente, sin abastecimientos de combustible, perdidas todas sus posesiones en Asia, incluida la Península de Corea, no es necesario, teniendo en cuenta que actualmente Japón es el más importante aliado político y militar de EE.UU. en la región asiática, alianza consolidada por la presencia de más de 50 mil militares norteamericanos, ubicados en unas 122 instalaciones[i] (bases militares) en el territorio del llamado país del sol naciente.

El hecho de que en las recientes visitas del Presidente Obama y del Secretario de Estado Kerry a ese país, ambos hayan rehusado pedir disculpas al pueblo japonés por tal lanzamiento demuestran que dentro de la estructura de poder de esa nación no hay arrepentimiento alguno por haber causado la muerte de tantas personas inocentes; no contemos que tampoco lo han hecho por los millones de personas que han muerto en otros muchos países del mundo debido a las intervenciones norteamericanas.

Muchos historiadores y analistas políticos consideran que, mas allá del deseo de lograr la rendición de Japón, los objetivos del lanzamiento de esos dos mortíferos artefactos eran evaluar sus real capacidad destructiva, y enviar un mensaje a la dirigencia de la URSS, la otra gran potencia vencedora de la Guerra, a la cual, a pesar de los deseos de los principales  líderes imperialistas de aquella época, la aparentemente invencible maquinaria bélica de la Alemania nazi no pudo derrotar.

Existen bastantes documentos hechos públicos que demuestran que EE.UU., prácticamente desde 1946 comenzó a prepararse para una guerra contra la URSS, y que estaba en la intención de los políticos y militaristas norteamericanos emplear las armas nucleares contra la URSS para derrotar a sus fuerzas armadas.

La directiva del Consejo de Seguridad Nacional NSC 30 de 1948[ii], preveía el uso de las armas nucleares contra la URSS en caso de un conflicto militar; posteriormente, al conocerse el desarrollo de esas armas por parte de la URSS, cuya primera prueba fue hecha en 1949, diferentes doctrinas fueron elaboradas en los EE.UU. previendo como emplear esas armas; dentro de ellas, los altos mandos militares norteamericanos preconizaban el concepto del “primer golpe”, que se asestaría de tal forma que impediría la respuesta por parte del atacado.


El vertiginoso desarrollo de las armas nucleares durante la etapa de la Carrera Armamentistas fue tal, que,  para su disgusto, los imperialistas comprendieron que no existíala posibilidad real de impedir que la URSS respondiera con un letal golpe nuclear de respuesta  a un ataque sorpresivo por parte de EE.UU. y sus aliados, y dio pie al desarrollo del concepto de Destrucción Mutua Asegurada (conocido por las siglas en inglés de  Mutual Assured Destrucción, MAD[iii]), o sea, que la capacidad alcanzada por ambas potencias militares (EE.UU. y la URSS) era tal, que un ataque por parte de una y la respuesta de la otra, en cualquiera de las variantes, solo garantizaba que ambas se destruirían totalmente y con ellas, el resto de la humanidad.

Esta situación motivó que se negociaran varios tratados de limitación de armas nucleares; uno de los mas importantes lo fue sin duda el llamado Tratado ABM (Tratado sobre Misiles Antibalísticos, Anti BallisticMissile; también conocido por las siglasSALT, StrategicArmsLimitationTalk, o sea,Conversaciones sobre Limitación de Armas Estratégicas) del 26 de Mayo de 1972 entre Estados Unidos y la Unión Soviética para limitar el número de sistemas de misiles antibalísticos (ABM) utilizados para defender ciertos lugares contra misiles con carga nuclear.  Este tratado estuvo en vigor hasta 2002, cuando fue denunciado por el Presidente George W. Bush.
Otros tratados firmados fueron:
  • Tratado INF (Intermediate-Range Nuclear Forces, Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio), firmado en 1987, entre los EE.UU. y la URSS, sobre el emplazamiento de mísiles de mediano alcance en Europa.
  • START I (StrategicArmsReductionTreaty, Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, firmado entre los EE.UU. y la URSS en 1991)
  • START II (Firmado entre EE.UU. y la Federación de Rusia en 1993).
  • SORT (Firmado entre los mismos países en el año 2002)
  • START III (Firmado entre los EE.UU. y la Federación de Rusia en el año 2010; estará en vigor hasta 2020 y reduce a 1550 la cantidad de ojivas nucleares que cada parte debe tener listas para su empleo).
Comparativamente, algunos hitos de la Carrera Armamentista respecto a las armas nucleares nos muestran lo siguiente: Primer empleo de las armas nucleares: 1945 (Hiroshima y Nagasaki).  Primera prueba nuclear de la URSS. 1949.  Para 1960 EE.UU. tenía  mas de 10 mil armas nucleares, y la URSS menos de 300.  Para 1977-1978 se alcanzó la paridad nuclear entre EE.UU. y la URSS, cada uno con más de 25 mil ojivas nucleares. En 1986 se produjo el pico en la cantidad de ojivas nucleares existentes, con  aproximadamente 75 mil a nivel mundial.

En este año 2016[iv], existen unas 15 350 armas nucleares a nivel global, de las cuales, EE.UU. posee unas 7 000, y Rusia unas 7 300 ( o sea, entre ambas superpotencias tienen el 93 % de todas esas armas); los restantes países poseedores de armas nucleares son: Francia (300), la República Popular China (260), Gran Bretaña (215), la India (100-120), Pakistán (100-130), Israel (80) y la República Popular Democrática de Corea (se aprecian entre 8 y 10)

 A pesar de que existe un clamor mundial por la abolición de las armas nucleares, y de que se han realizado varios congresos, conferencias, cumbres e incluso existe un tratado internacional sobre la No Proliferación de Armas Nucleares, firmado en 1968, y al cual pertenecen 190 países, aun no existen perspectivas reales de que se eliminen dichas armas.
Es importante señalar que en la actual contienda electoral se han activado las alarmas, debido a ciertas declaraciones de los candidatos, en particular del Mr Donald Trump, aspirante por el Partido Republicano,  sobre la posibilidad de emplear el arma nuclear en aquellos lugares donde las fuerzas militares norteamericanas operan.

Igualmente es destacable la oposición que se ha levantado entre los políticos, militares y académicos una probable declaración del Presidente Obama sobre  no ser los primeros en emplear el arma nuclear en caso de un conflicto (No First Use Doctrine); por ejemplo, un artículo[v] publicado en The Washington Times el 1 de agosto de 2016 por Michaela Dodge, analista del conocido “ThinkTank” The HeritageFoundation’s Center for National Defense.

Para la mayoría de los llamados “halcones” norteamericanos,  la idea de prometer no ser los primeros en emplear el arma nuclear es un anatema; ha sido el sueño de los militaristas estadounidenses mantener la capacidad de usar sorpresiva o “preventivamente” las armas nucleares, y preservarse de la respuesta; de ahí las gigantescas cantidades de dinero invertidos en programas como el conocido plan de la llamada “Guerra de las Galaxias”, para crear un sistema que evite que los golpes de respuesta los afecten, en caso de un  conflicto nuclear; como se conoce, secuelas de estos programas están siendo desplegados en Europa y muy probablemente en la República de Corea.

Si analizamos los hechos históricos mas recientes, podemos sin embargo cuestionarnos hasta que punto realmente, la posesión de armas nucleares ha repercutido en mayor seguridad para los países poseedores de las mismas, y cómo, sin embargo,  la mayor parte de los países del mundo, que no las tienen, se sienten más seguros.

Pasemos a exponer algunas de nuestras consideraciones:

  1. El país que primero poseyó las armas nucleares, el único que las ha empleado, y el que mas posee en la actualidad, continúa gastando cuantiosas sumas de dinero en esas armas (y en otras); a pesar de que la cuantía de estas armas, y la efectividad de los medios portadores de que disponen los norteamericanos hacen suponer que para cualquier contrincante sería una locura atacar con armas nucleares a EE.UU. debido a que la respuesta sería aniquilante,  los gobiernos de esa nación cada vez gastan mas dinero en esas y otras armas, e incluso,  dilapidan cuantiosas sumas en desarrollar un sistema  defensa contra ICBM[vi] que impida que su territorio sea golpeado con armas nucleares (que, dicho sea de paso, es muy difícil que sea lo suficientemente eficaz para excluir totalmente la posibilidad de que un ICBM los golpee);  o sea, que EE.UU., a pesar del enorme poder que significan sus armas nucleares, NO SE SIENTE SEGURO.
  2. La antigua URSS, se enfrascó en una frenética y desgastante carrera armamentista con EE.UU. por alcanzar la supremacía nuclear. En el momento cumbre de la misma, logró superar a EE.UU. en cantidad de ojivas nucleares; sin embargo, poco o nada sirvió esa superioridad; por errores internos, acentuados por  problemas económicos que hubieran podido ser enfrentados mas eficazmente con una parte de los recursos que se gastaron en las armas estratégicas, tal estado colapsó: ¿FUE MAS SEGURA LA URSS CON TANTAS ARMAS NUCLEARES?.
  3. El régimen racista de Sudáfrica, con ayuda de las potencias imperialistas, logró desarrollar armas nucleares; no obstante, la decisiva lucha de los pueblos negros de esa nación, de Namibia, de Angola (con la ayuda internacionalista de Cuba) y la presión de la comunidad progresista internacional,  llevaron a la mesa de negociaciones a los personeros del apartheid, los obligaron a destruir esas  armas, y finalmente,  los hicieron entregar el poder al pueblo de Sudáfrica, y a otorgar la independencia a Namibia.  ¿DE QUÉ LE SIRVIERON LAS ARMAS NUCLEARES A LOS RACISTAS SUDÁFRICANOS?
  4. El gobierno sionista de Israel,  gracias también al apoyo de las potencias imperialistas, ha desarrollado armas nucleares; sin embargo, no por ello los pueblos palestino, libanés y otros pueblos árabes de la región han renunciado a sus derechos, y continúan enfrentando al ejército sionista; cada vez este país recurre a acciones mas bárbaras, sin lograr obtener ni la paz que necesita su pueblo, ni que los heroicos palestinos se rindan. Donde quiera que un pueblo árabe ó de profesión religiosa musulmana (como Irán) comienza a desarrollar instalaciones nucleares con carácter pacífico, el gobierno israelí comienza a amenazar, pues  dicen que estos países quieren tener armas nucleares para atacar a Israel. Si esto es así, ¿DE QUE LE HA SERVIDO A ISRAEL TENER ARMAS NUCLEARES?
  5. La India y Pakistán disponen de armas nucleares; estos dos países, de raíces comunes, no han logrado, sin embargo, después de poseer ambas dichas armas,  reducir ó eliminar la amenaza de una guerra; hace pocos años, en el llamado conflicto de Kargil,  sus fuerzas armadas prácticamente estuvieron muy cerca de una nueva guerra; la posesión mutua de armas nucleares no devino en reducción de la amenaza de guerra; solamente  después de largas conversaciones y  una voluntad de los gobiernos de ambas naciones,  y de las gestiones de la comunidad internacional, la situación actual, todavía tensa, se ha mantenido estable . En este caso,  LAS ARMAS NUCLEARES NO HAN EVITADO EL RIESGO DE GUERRA.
Por otra parte, existen ejemplos fehacientes de que,  cuando un pueblo se decide a enfrentar a los invasores, ni siquiera las amenazas de empleo de las armas nucleares son suficientes para detenerlos. El heroico pueblo de Vietnam, enfrentó durante largos años una feroz guerra de agresión por parte del imperialismo norteamericano, que empleó armas de destrucción masiva contra ellos (químicas y biológicas), y siempre existió la posibilidad de que se emplearan las armas nucleares; al final,  mas que el poderío tecnológico del imperio pudieron la decisión del pueblo vietnamita y su amor a la libertad.  

LA POSESIÓN DE ARMAS NUCLEARES NO LE EVITÓ A LOS EE.UU. UNA HUMILLANTE DERROTA.

Es por ello que consideramos que la única solución sensata es el desarme nuclear completo, para lo cual es necesario que los pueblos de mundo, y en especial, los de aquellos países que poseen tales armas, obliguen a sus gobiernos a eliminar todas las armas nucleares, y dedicar esos recursos al desarrollo de la humanidad.

Así lo escribió nuestro Comandante en Jefe, que pronto cumplirá 90 años, el 15 de Octubre de 2010, en un documento[vii] titulado: Mensaje del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz contra la Guerra Nuclear: “En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad.¡Tengamos el valor de proclamar que todas las armas nucleares o convencionales, todo lo que sirva para hacer guerra, deben desaparecer!”

Notas:

[i] US DEFENSE DEPARTMENT. BASE STRUCTURE REPORT-FISCAL YEAR  2015 BASELINE, PÁG DoD 6
(http://www.acq.osd.mil/eie/Downloads/Reports/Base%20Structure%20Report%20FY15.pdf )
[ii]Njolstad, Olav. In Search of Superiority,  US Nuclear Policy in the Cold War . INSTITUTT FOR
FORSVARSSTUDIER, Oslo, 1994, Pág 11.
(https://brage.bibsys.no/xmlui/bitstream/handle/11250/99467/FS0194%20.pdf?sequence=1)
[iii] Curiosamente, MAD significa en inglés loco o locura.
[iv] Datos obtenidos del sitio web de la Federación de Cientificos Americanos (Federation of American Scientists) (https://fas.org/issues/nuclear-weapons/status-world-nuclear-forces/  )
[v] Dodge, Michaella, ‘No first use’ nuclear weapons policy a dangerous Obama idea. The Washington Times, Washington, August 1, 2016. (http://www.washingtontimes.com/news/2016/aug/1/no-first-use-nuclear-weapons-policy-a-dangerous-ob/  )
[vi] Siglas de Intercontinental BallisticMissile (Mísil Balístico Intercontinental, o sea, el medio portador de más alcance de las armas nucleares)
[vii]  Castro Ruz, Fidel. Mensaje del Comandante en Jefe Fidel castro Ruz contra la guerra nuclear, Cubadebate, 21 de Octubre de 2010 (http://www.cubadebate.cu/especiales/2010/10/21/mensaje-comandante-jefe-fidel-castro-contra-guerra-nuclear/#.V6n8MivkTIU )

viernes, 5 de agosto de 2016

El Big Show de discursos y nominaciones: es mejor mala conocida que peor por conocer


Frente CIPI.jpgMsc. Enrique R. Martínez Díaz
CIPI

Tras la nominación de Hillary Clinton el pasado 28 de Julio en la Convención del Partido Demócrata en la ciudad de Filadelfia,  la escena ha quedado lista para el siguiente acto de la tragicomedia que cada cuatro años se celebra en el país norteño. El otro protagonista lo será, por el Partido Republicano, el magnate Donald Trump. Aun cuando hay otros aspirantes a la presidencia del imperio, se sabe claramente que solo ellos dos disponen de los recursos, tanto financieros como organizativos, para poder optar por ganar la presidencia; no existen antecedentes de que un tercer candidato haya logrado alcanzar la victoria; los casos de Teddy Roosevelt en 1912 y de Ross Perot en 1992 son muy demostrativos;  en ambos casos, solo sirvieron para afectar al partido Republicano, derrotado en ambas ocasiones.

Quisiéramos, no obstante, referirnos a los discursos de aceptación de ambos candidatos, en los cuales podemos encontrar algunas claves de cuáles pueden ser los temas principales de discusión en la próxima etapa de la campaña electoral, que tendrá como elemento más visible los debates en la televisión de ambos candidatos.

El discurso del aspirante por el Partido Republicano, el señor Trump estuvo orientado fundamentalmente hacia un sector muy definido del electorado norteamericano: las personas de clase media baja,  blancas, anglosajonas (los llamados WASP[i]); aunque proporcionalmente su peso se ha reducido dentro de la población de EE.UU., siguen siendo mayoritarios; ese grupo poblacional se siente heredero de los llamados padres fundadores y de los peregrinos (pilgrims) que colonizaron las 13 colonias en los siglos XVII y XVIII, y  consideran que ellos son la base de EE.UU., los verdaderos “americanos”; ha sido un sector muy afectado por la crisis económica de 2008, y aunque la economía estadounidense muestra una cierta recuperación según los índices macroeconómicos, los sectores mayoritarios de la población no han sido beneficiados. Una parte de la población ve como responsables a los grandes monopolios, pero otra parte importante culpa al gobierno, entre ellos, este sector que pudiera favorecer a Trump y es a ese grupo al que el aspirante republicano  envió su mensaje.
Otra de las características de este sector poblacional es que generalmente acude a las urnas con mayor masividad que otros grupos, y generalmente son muy conservadores; en ellos tienen gran influencia grupos como el llamado Tea Party.

La idea de “hacer grande a América otra vez”, el combate a la delincuencia, la inmigración ilegal, el nada velado racismo contra los inmigrantes latinos, musulmanes, etc, fueron temas muy destacados en el discurso, presentando la actual situación como consecuencia de la debilidad y la ineficacia del gobierno de Barack Obama.

Un elemento que no podemos dejar de mencionar, es como presenta Mr Trump,  sus “agotadas fuerzas armadas” y aseverando que los países en donde se encuentran desplegadas sus tropas tendrán que pagar por eso.   Decir eso es ignorar que las FF.AA. de EE.UU. son la base de su poderío nacional, y que uno de los elementos en que se sustenta ese poderío es la llamada “presencia avanzada” en los cinco continentes, en todos los mares, en el espacio cósmico e incluso en el llamado ciberespacio. El imperio no puede renunciar a esa capacidad, y es dudoso que convenza a sus aliados que le paguen por eso; incluso, algunos, como Israel, quieren que le aumenten la ayuda militar.

La candidata demócrata Hillary Clinton fue atacada con toda intención, especialmente en el espinoso asunto de los email con información clasificada, enviados desde direcciones particulares cuando la misma era Secretaria de Estado, así como otros asuntos en la trayectoria política de la Clinton. Generalmente,  en las campañas presidenciales es común que los candidatos saquen a relucir todos los “trapos sucios” de su contrincante,  generalmente de la forma más descarnada posible.

Por otra parte, el señor Trump se autoproclama como altamente capacitado para resolver los graves problemas que aquejan a ese gran país, aun cuando en su discurso no esbozó prácticamente ninguna medida concreta; es sabido que el candidato republicano es un experto en presentaciones televisivas, y evidentemente no necesita que lo alaben, él sabe cómo hacerse propaganda y explicarle a su audiencia que puede reactivar la economía estadounidense, de la misma forma que ha forjado una fortuna calculada en cerca de 10 mil millones de dólares.

Uno de los aspectos más importantes que planteó fue el de los llamados mega tratados comerciales, a los que catalogó de perjudiciales para los EE.UU.; aun cuando indudablemente, algunos efectos del TLC con Canadá y México pueden haber afectado algunos sectores económicos, no parecen ser reales sus aseveraciones y ataques contra este tratado; los mayores beneficiados de ese tratado han sido los grandes consorcios norteamericanos. Igualmente, es lo más probable que esos sean los resultados de los otros tratados en negociación, o sea, el TPP y el TTIP (a los cuales también fustigó), los cuales benefician a los grandes monopolios.

Para cualquier persona con un nivel elemental de raciocinio, y con un conocimiento mínimo de la historia norteamericana, es difícil creer que un personaje salido de las filas de la alta oligarquía norteamericana vaya a tomar medida económica alguna que no sea directamente encaminada a beneficiar a ese famoso 1% multimillonario, que es el verdadero poder en los EE.UU.

No obstante, debemos decir que al parecer, la nominación de Mr. Trump no goza de especiales simpatías dentro de importantes sectores del Partido Republicano, que no dio durante la Convención una imagen especialmente compacta; muchos personajes importantes no participaron, y ya algunos personajes de cierto renombre dentro del Great Old Party (Partido Viejo y Grande) o partido del elefante, han anunciado que no votarán por Trump.

Días después, como era esperado, la ex primera dama, ex senadora y ex secretaria de Estado fue nominada por el Partido Demócrata. La misma, dentro de su discurso de aceptación, aprovechando que ya Trump había hecho el suyo, fue bastante hábil en desmontar varias de las aseveraciones del candidato republicano. Explotó además algunas torpezas del aspirante republicano, sobre los militares norteamericanos, los inmigrantes, la explosividad de su carácter, etc. Sacó provecho además, de su condición femenina; es la primera mujer nominada a ese cargo por uno de los dos grandes partidos en la historia de los EE.UU., y lo hizo además de forma muy melodramática: saludando la presencia de su hija, y evocando a su difunta madre.

Lo cierto es que concluidas las convenciones de ambos partidos en los EE.UU., y definidos los candidatos, parece que en los próximos tres meses asistiremos a un divertido espectáculo, en el cual Mrs Clinton y Mr Trump harán todo lo posible por acumular fondos para sus campañas, ganar votos y de paso, denigrar a su adversario (en una suerte de striptease invertido, en el cual cada stripper le quita los trapos al adversario), con algunas verdades, algunas especulaciones, provocaciones, mentiras y todo tipo de artimañas (no olvidar el a todas luces amañado triunfo de George W. Bush en el año 2000, cuando se suspendió el recuento de votos en Florida).

Muchos en los EE.UU. apuestan ahora a que, en este caso, es mejor mala conocida que peor por conocer. Lo más probable es que cualquiera que sea el resultado de las elecciones, la paz y la seguridad mundial estará entre las perdedoras en estas elecciones.


[i] En EE.UU. se identifica con la sigla WASP (que literalmente significa avispa) a aquellas personas que son blancas (Whites), anglosajonas (AngloSaxon) y pertenecientes a religiones protestantes (Protestant)

viernes, 22 de julio de 2016

Echándole gasolina al fuego: el despliegue del sistema THAAD en la Península Coreana



MSc Enrique R. Martínez Díaz
CIPI

Recientemente fue anunciada la decisión por parte de las Fuerzas Armadas de EE.UU, de desplegar una batería del sistema de defensa antiaérea de gran alcance denominado THAAD[1] en la República de Corea (RC), como parte de un acuerdo entre ambos países (EE.UU. y la RC) para incrementar la seguridad de ambos ante las “amenazas”  que significan el desarrollo por parte de la República Popular Democrática de Corea de mísiles balísticos.

De acuerdo a las informaciones disponibles, los norteamericanos tienen desplegados baterías del sistema THAAD en su territorio continental, en Hawái y en las islas Guam (como se conoce, ambas islas ubicadas en el océano Pacífico). La primera batería de estos mísiles en la RC se desplegará en Seongju, en el centro del país, y a unos 290 kms (180 millas statute) al sur de Seul.

Es dudoso pensar que el despliegue de este sistema, por muy sofisticado y eficiente que sea, eliminará para las fuerzas militares norteamericanas y sus aliados surcoreanos el peligro que significa para ellos, de acuerdo a sus planteamientos, la posesión de sistemas balísticos más modernos o de mayor alcance por parte de la RPDC, máxime cuando es conocido que esa nación posee desde hace tiempo, e incluso ha exportado, mísiles balísticos de mucho menor alcance, como versiones del célebre mísil SCUD. 

Dadas las distancias existentes entre la RPDC y los principales objetivos político-militares en la RC, incluyendo las bases militares estadounidenses, esa argumentación es poco sostenible. Baste señalar que el 19 de Julio de este año 2016 se reportó el lanzamiento de prueba de tres misiles Scud, con un alcance de 600 kms,  por parte de la RDPC; un reporte de la agencia KNNews informaba que con ese alcance pueden ser golpeados objetivos en Seúl, la capital de la RC, y Busan, segunda ciudad  del país, situada en la costa sur de la península.

Pudiera considerarse que el despliegue de esa batería THAAD complementa las capacidades de los buques de la US NAVY con el sistema AEGIS desplegados en los mares cercanos a Japón, y que coadyuva a la defensa de ese país (y de las fuerzas militares norteamericanas allí ubicadas), de acuerdo a las informaciones brindadas por los mandos militares estadounidenses.

Como existe una ciencia llamada historia, que algunos políticos occidentales (incluido el actual presidente de los EE.UU.) llaman constantemente a olvidar (sobre todo cuando les conviene, o los deja mal parados), uno no puede dejar de recordar que en 1991 los muy celebrados por entonces mísiles antiaéreos Patriot, de fabricación norteamericana,  no pudieron evitar que varios misiles SCUD lanzados por las fuerzas de Saddam Hussein hicieran blanco en Israel (un reporte de un centro de investigaciones norteamericano consultado plantea que la efectividad de los Patriot osciló entre un 40 y un 50%; o sea, que la mitad de los mísiles SCUD lanzados por Irak no fueron interceptados). Para otros, esto puede significar que el despliegue del mucho más moderno sistema THAAD, que por cierto no ha sido aún verificado en acciones combativas, no es garantía de seguridad para los posibles blancos, como probablemente no lo sea ningún sistema de armamentos de país alguno.  Lo único seguro contra las armas es que estas no existan, o sea, el desarme y la paz.

Por su parte, tanto el gobierno de la República Popular China como el de la Federación de Rusia han manifestado su desacuerdo con el despliegue de dicho sistema en la península coreana, manifestando que esta acción violenta el equilibrio estratégico en el Este de Asia, y pretende adjudicar ventajas a EE.UU. y sus aliados respecto a esas naciones.

Estos estados argumentan que dicho sistema puede contribuir a contrarrestar un golpe de respuesta por parte de sus países si son atacados en un primer golpe por parte de los norteamericanos; este argumento es el mismo que esgrimen los rusos respecto al despliegue en Europa del sistema de defensa contra mísiles norteamericano; es conocido que en círculos militares estadounidenses, desde la lejana década del 50 del pasado  siglo, es muy popular la teoría del “primer golpe”, o algo así como los llamados “golpes preventivos” o “anticipados” (preemptly) del anterior presidente norteamericano George W. Bush.

Por su parte, el gobierno de la RPDC, como es usual, ha respondido amenazando con aplicar “medidas físicas” contra el mentado despliegue, considerando esta acción como una amenaza directa contra su país y planteando su decisión de interrumpir el hasta hoy único canal de comunicación entre su gobierno y el de los EE.UU.

Los hechos demuestran que a pesar de que el despliegue del sistema THAAD se ha venido negociando desde hace más de dos años, tanto los norteamericanos como sus aliados surcoreanos, al parecer, han desestimado las consecuencias negativas que tal acción puede acarrear para la paz y la estabilidad en el Este de Asia.

Ante todo, la solución del añejo conflicto de la Península coreana ha sido repetidamente torpedeado por las sucesivas administraciones norteamericanas desde 1953, por diferentes motivos, aunque el principal de todos, en nuestro criterio, sigue siendo el que los imperialistas anidados a orillas del Potomac saben que una pacificación de esa región haría innecesaria su presencia militar en la misma, lo cual es contrario a sus intereses en el Este de Asia. No es ocioso recordar que el actual inquilino de la Casa Blanca ha sido el impulsor del llamado Rebalance hacia el Pacífico; por lo tanto, mantener e incrementar sus fuerzas en la RC coadyuva a dicho propósito.

Uno de los principales interesados en solucionar el conflicto en dicha área es el gobierno de Beijing, dado el claro hecho de que esa zona de conflicto está a sus puertas, tanto terrestres como marítimas. Por años el gobierno chino se esforzó en el desarrollo de las llamadas “conversaciones a seis bandas”, y aún sigue llamando a resolver este conflicto de forma negociada.

Como se conoce, la RPDC está sometida a un régimen especialmente fuerte de sanciones por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que indudablemente ha afectado la situación de esa nación de 25 millones de habitantes.

El gobierno de Pyongyang es conocido por su política de priorizar la defensa, justificable si se tiene en cuenta la cruenta guerra de 1950-1953 y la sostenida hostilidad norteamericana y de sus aliados en la región, que realizan constantes maniobras y ejercicios militares de todo tipo. La no consecución de un tratado de paz, y la vigencia, contra toda lógica, de un “Armisticio” que pronto cumplirá 63 años, no hace pensar que los gobernantes de la RPDC puedan confiar en sus declarados enemigos.

Es muy curioso que naciones que gastan más dinero en armamentos que el producto interno bruto de la RPDC  acusen a esta nación por desarrollar armas para su defensa. Todos estamos de acuerdo en la necesidad de que no proliferen las armas de destrucción masiva, y en el desarme, pero debemos desarmarnos todos, no pedir que se desarmen solamente los demás. En el caso de EE.UU., el gasto militar de esa nación es prácticamente equivalente  a lo que gastan todos los restantes países del mundo, y aun así,  no se cansan sus dirigentes políticos de levantar fantasmas por todas partes.

Cualquiera pudiera comprender que una nación pequeña, bloqueada y con grandes dificultades económicas no tendría que parecer una amenaza significativa para una superpotencia como EE.UU.; y es lógico considerar que ningún país pequeño atacaría primero a esa nación, pues la respuesta  que pudiera recibir sería demoledora.

Entonces queda la opción lógica: los países pequeños, que se consideran amenazados, buscan tener armas que les permitan RESPONDER a un ataque norteamericano, y principalmente DISUADIR  a los gobernantes de EE.UU. de atacarlos. Esta lógica parte del conocimiento de que el país que ha desatado más guerras en el siglo XX, y lo que va del XXI es precisamente  EE.UU.

Solo mediante negociaciones claras, sin búsqueda de imposiciones,  encaminadas a lograr la seguridad de los estados, es posible lograr que se eliminen los programas de desarrollo de armamentos en todos  los países del mundo. Todos los gobiernos del mundo deben comprometerse con la Paz.

¡Un Mundo Mejor es Posible!

Nota:

[1] THAAD son las siglas de Terminal High Altitude Area Defense,  o sea, Terminal de Defensa Antiaérea de Área De Gran Altitud

Bibliografía:

Lewis George N; Fetter, Steve; Gronlund, Lisbeth; DACS Working Paper     March 1993       CASUALTIES AND DAMAGE FROM SCUD ATTACKSIN THE 1991 GULF WARMIT Center for International Studies. Massachusetts, 1993
(web.mit.edu/ssp/publications/working_papers/wp93-2.pdf )

NKNews.Org. North Korea launches three SCUD-variant missiles. 19 Julio 2016
https://www.nknews.org/2016/07/north-korea-launches-three-short-range-missiles-media/